Mié. 4 Jun. 2008 por admin

Desde hace más de dos meses, quizá tres, se viene hablando en diferentes medios de comunicación sobre la visita de Andrés Calamaro a Colombia.
Tres décadas han pasado quizá desde que El Salmón (antes de serlo incluso) inició su laboriosa carrera de recolección de fans en nuestro país entre los que me incluyo.
Rock and Blog no había publicado nada hasta el momento porque a pesar de los rumores la noticia no era confirmada de forma oficial. (Y semejante ilusión no era poca para después tener que desmentir)
Una página en internet, no oficial de Calamaro, confirmó la noticia y luego de averiguaciones en el círculo de empresarios de Bogotá pude comprobar que el concierto en Bogotá el 18 de octubre está confirmado. Sin embargo, la supuesta venida a Medellín aún anda en entredicho (16 de octubre). Calamaro ha expresado su cariño par la capital paisa de tiempo atrás, con Juanes incluso, a si que lo más seguro es que se cumplan las dos fechas.
¿Qué puedo decir yo sobre la venida de Calamaro? Lo que dirán cientos de colombianos que se mueven entre el desespero y la ilusión por esta noticia. Será un concierto fantástico que navegará por las olas del entusiasmo de principio a fin.
Calamaro a reconocido en su blog, en el que escribe periódicamente, que el encuentro con Colombia será apoteósico pues conoce del respeto y admiración que le profesa la gente de esta país.
Desde sus época de Los Abuelos de la Nada, con canciones conocidas por todos como Sin Gamulán y Mil horas y menos conocidas entre el libreto popular como Costumbres Argentinas; pasando por los Rodríguez (Para no olvidar, Cartas sin Marcar, Sin Documentos), hasta su prolífica carrera como solista con álbumes indispensables en cualquier cuarto de un roquero, el concierto de Calamaro será sin duda uno de los eventos del año.
La gira que lo trae es la de La Lengua Popular. En la lista que publiqué al finalizar el 2007 nombré este álbum como uno de los mejores trabajos entregados en el rock en ese año.
Sin duda es un recorrido por un Calamaro más tranquilo, más en paz consigo mismo pero aún con ese espíritu de frases eternas que está en todas sus canciones.
Las historias de los conciertos que ha dado el autor de Paloma en esta gira revelan que es un recorrido por toda su historia. Desde Argentina, en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, hasta el continente europeo donde ya giró, los reportes son de conciertos íntimos y con fuerza.
Puedo oír, desde ya, que en Bogotá y en Medellín cada acorde, cada palabra, se coreara del minuto cero al 120. (ojalá sean más de dos horas). Porque lo digo sin temor a equivocarme que si algún país conoce de Calamaro después de España y Argentina es Colombia. Formamos el trípode del salmón.
Ahora es cierto vendrá por primera vez y navegará en el río que lo esperó desde adolescente.