Los aromas de una zapatería

Oficios 1 Comentario

Toma por su cuenta aquel zapato viejo, cuyo honor se ha hecho en Cartagena, meter la mano adentro en el vacío, llenar con los dedos el espacio que ocupa el pie, examinarlo y darle el dictamen: Hay que cambiarle suelas. Un cuchillo desgastado de mil afiladas despega el zapato del zapato, y entonces la suela vieja es mudada para dar paso al nuevo caucho que amortiguará un cuerpo cansado de tanto caminar.

Tres clavos reposan entre labios como punkero acicalado, toda la herramienta es puesta en marcha mientras el paciente espera. ¿Es muy grave el asunto? - No señor, son las suelas, hay que cambiarlas. ¿Cuesta mucho? - Por plata no se preocupe que no dejamos de negociar.

Las medias entonces del viejo paciente, respiran y conocen mientras tanto, los venires de la Avenida San Juan, calcetines casi únicos, húmedos y aventureros. Descansemos mientras tanto, mientras la piel inferior de los zapatos es cambiada, mientras su piel es mudada y pueda él de nuevo encerrar sus pies en esa cárcel necesaria.

Imagen tomada en la Avenida San Juan en Medellín, cuadra arriba de Bolívar.

Tan juicioso que es él

Oficios Sin Comentarios

- ¡Ay no jodás Berenice!, ¿Te vas a casar con él questá tan viejo?
* Vehh y por qué no. Él es muy juicioso, muy querendón y respetuoso ques lo importante
- ¿Cómo así que lo más importante?
* Ay vos sabés. Qué se va a poner uno con esas groserías. Ya uno con estos años y estos rollos que no los puedo ni esconder. Ay qué pena mija ponerse uno ya en esas.
- ¿Y sí es juicioso o hay que recogerle las porquerías de por ahí?
* ¡Que si qué! Rodolfo lava, plancha, zurce medias, cose lo más de bueno. Él fue el que le cogió a este slack.
- ¡Vea! ¿E hijos qué?
* Yas tan grandes, deso ya no hay qué preocuparse.
- Pues hasta bueno ome Odila. ¡Yo sí me quedé fue sola mija!…

En la imagen: Barrio Sagrado Corazón de Jesús. Zona de reparación de carpas para carrocerías. Cosen en plena calle y a la luz del día.

5 cosas que antes se reparaban

Las 5 cosas..., Oficios 1 Comentario

5 cosas que antes se reparaban, no sé ahora.

  • El caucho de la olla a presión (Olla atómica, olla pitadora). Un señor pasaba gritando vendiendo el repuesto.
  • La manilla de algodón que sirve de mecha para el fogón de petróleo de mi abuela
  • Las tijeras y los cuchillos se los dejaba a un señor que pasaba por la casa afilándolos
  • Los cables de asbesto de la estufa que mamá mantenia arreglando
  • A las estanterías, camas, bibliotecas, escaparates y chifonier, se les ponía una tranca o cuña que ayudara en cualquier desnivel. La cuña era cualquier volante de esos que echan debajo de la puerta, doblado en 8.

Méjtase conmigo y verá como sale…

Oficios Sin Comentarios

Vigilante independiente en la Plaza Minorista de Medellín. Recuerdo a don Álvaro, vigilante del barrio en que me crié. Un voyerista matutino, que antes de tocar a la puerta para el servicio de “despertada”, silenciaba su pito de árbitro y se acercaba a las ventanas a fisgoniar y ver las amas de casa en sus batolas motudas. Ah don Álvaro picarón, ¿dónde estarás?, ¿en que ventana reposará tu rostro senil?