El señor, Medias de Seda

Personajes Sin Comentarios

Ser enigmático, habitante asiduo de la carrera Carabobo. Todas las mañanas usted lo verá a las 7:50, esperando que abran un almacén en particular, a la espera de cartón y papel para reciclar. No pide en otro lugar, ni tampoco su oficio es reciclador. Don Rodrigo, solo elige el material que el almacén de siempre le guarda y ya. Rodrigo hace su trabajo de clasificación de manera lenta y parsimoniosa, viste sus manos con un par de medias nonas y no es por escrúpulo que lo hace. Rodrigo me cuenta que las empezó a usar una vez que un perro lo mordió y lo que más me sorprendió… Se quitó las medias que usa día y noche para mostrarme sus manos; eso fue un acto de confianza que todavía me sorprende. Sus manos son blancas ya por la ceguera solar a la que son sometidas.

Ese es Rodrigo por si se lo encuentran y algunos le llaman, Medias de Seda. En las mañanas lo ven en Carabobo, en las tardes lo verán en la plazuela de la iglesia de la Veracruz haciendo nada. Invítelo a tinto.

Rueda diario, cargada de café

Carritos para empujar Sin Comentarios

Muchos cuerpos sin el olor de la jornada laboral caminan rumbo a escritorios y construcciones, rumbo a sus trabajos particulares. Recién bañados caminan los que a buscar trabajo se levantan. Una parada, un tinto, una brave conversación del partido del domingo, una crítica al gobierno o una alabanza al ejecutivo… Tres sorbos más y ¿cuánto le debo? - 200 pesos vale en el centro. Empacame dos pandequesos y echale servilleta. Mañanas en Plaza Botero.

Carrito para vender tinto. lo que corresponde a la tapa del motor, se levanta para guardar todos los insumos del día.  Es una réplica de un Dodge 600, de las más lindas que he visto.

Yo soy santo, virgen y pequeño

Personajes Sin Comentarios

Fui donde la abuela muy temprano. Me arrojé contrito sobre su seno y, sin que el tío lo percibiera, deje un beso y una lagrima conmovida sobre sus manos sarmentosas que amasaron en otro tiempo el perfumado pandequeso, para que yo lo robara luego del escaparate familiar.

 

¡Seno confortable y casto de la abuela! Al abrazarlo con unción nos sentimos reintegrados a la fuente de nuestra estirpe, oímos palpitar la entraña fecunda, genitora, que bautizó con su sangre nuestras venas e infundió en nosotros el espíritu divino que hoy asoma a nuestros ojos.  Recostar la cabeza sobre el seno santo de la abuela, es limpiar el alma de todos los pecados, es hacerse virginal y pequeño como un niño.  Yo lo sentí así.”

 

De la crónica “En el Pueblo”, Mesa de Redacción, El Espectador.  Medellín, 26 de junio 1920 por Luis Tejada

 

Yo soy santo, virgen y pequeño porque cada viernes que subo a almorzar en casa de mamá, terminado el manjar hecho a 4 manos y un corazón, yo me elevo a la dimensión de la digestión y reposo la panza en las piernas de mi abuela que yace obligada por mí, en un sofá conmovedor. Mi abuela cede ante mi presión semanal de cada viernes, y le pongo a rascar sagradamente mi cabeza, vicio que por estar casado solo puedo disfrutar una vez por semana, pero que de soltero era bálsamo diario para mi cuero cabelludo.

 

Por eso,  como dice Luis Tejada, Cada semana yo limpio mis pecados, me hago virginal y pequeño como un niño. Y no le robo pandequesos, sino que me da arepa. Y su escaparate es otro cuento.

En la Imagen: Juana Abreo, mi abuela. Está viva y este es un pequeño homenaje. Lo bello, hay que hacerlo en vida.

Se perforan orejas sin dolor

Ventas ambulantes Sin Comentarios

Ventas ambulantes en Carabobo

¡Eso fue tenaz! La experta en esos menesteres calentaba la punta de un gancho, de esos de asir pañales, sobre la llama de un cabo de vela. Otra mano mientras tanto, derretía un hielo sobre el lóbulo de la oreja de mi hermana. Recién había nacido por esos días y ya estaba sometida al primer ritual de iniciación que la identificara como mujer: perforar la oreja para que cuando la vean en el cochecito no le digan… !Ay, tan lindo el niño, cómo se llama!

La señora experta, tomó la aguja y al otro lado del lóbulo la esperaba un corcho para detener la punta, el hielo había hecho lo suyo, privar del dolor. Un quejido, un llanto y su bendito hilo pa quel hueco no se cierre. Amén que ya es mujer.

En la imagen: Venta de manillas, aretes, rosarios, cadenas en la carrera Carabobo.

Una paradita saludable

Frutas y verduras, Municipios Sin Comentarios

El viento nos viste y nos rodea, el sol nos ve desde lo alto hace rato, El calor aumenta y eso nos dice los cercano que estamos a la alegría y el disfrute. Aromas de árboles varios entran por mi nariz, pero yo voy rumbo a Sopetrán, pero una paradita en plena vía no cae mal. ¿Cómo se llama esta fruta? - Níspero. ¡Ahh, ese es el níspero, ¿me deja probar? Claro, pero esa no que ya está podrida. Nena, ¿llevamos tamarindos pa la familia? Deme 4 paquetes por favor.

Y así nos detuvimos por un instante bajo el intenso calor ardiente por cierto de San Jerónimo, Occidente de Antioquia.

Carretera tropical

Frutas y verduras, Municipios, Vitrinas Sin Comentarios

Guanábana, piña, corozo, banano… esperan por los clientes que rumbo a sus fincas pasan por esta carretera en San Jerónimo, Occidente de Antioquia. Y para probar estas delicias tropicales debes hacer pequeños sacrificios: para comer la piña, hay que pelarla; para saborear la guanábana, hay que descubrir las pepas y limpiarla de ellas; para masticar corozos primero hay que dárselos al infante para que juegue con ellos estallándolos con una piedra. Con el banano la cosa es fácil, pero por favor, no me deje la cáscara por ahí tirada.

Cerro Tusa en Venecia

Municipios 2 Comentarios

Cerro Tusa, en la vereda Cerro Tusa del municipio de Venecia.

Un descansito en Bolombolo

Municipios Sin Comentarios

Detener el viaje rumbo a la alegría, parar un momentico para mojarse la cara y descansar la nalga. Sentarse en Pollos Mario y pedir la especialidad de la casa, que no es pollo, sino torta de pescado, bautizarla en limón y resguardarse a la sombra de un imponente samán, ver pasar más carros y continuar la marcha rumbo a otra parte, porque Bolombolo es para parar.

Comprar mamoncillos o la fruta que esté de moda para picar en el camino, llevar los dulces para los que cuidan la finca o irán a abrir espacio en la casa a los que vienen de la metrópoli. Comprar una bolsa de agua, mojarse la cabeza y seguir.

En la imagen, ventas en Bolombolo. Centro poblado de Bolombolo, perteneciente a la vereda Bolombolo, municipio de Venecia. Venecia: 2 corregimientos, 17 veredas, 61 Kms desde Medellín. Plátano, ganadería, café, carbón. Atlas Veredal de Antioquia.

Esa pesa está mala

Ventas ambulantes Sin Comentarios

- ¡Ay mamita, usté está como subidita!
* ¡Eh, tan confianzudo!
# ¡Ay Mayeli, peroes ques verdad. Usted como ha subido mija!
* Yuli, ¿Será questoy embarazada? Pere yo me quito los zapatos, que esos son los que pesan
= No señorita, eso no bajó ni cinco. Ese es su peso.
* Ay Yuli, osea que lo del atraso va a ser eso
# Hum, ay Mayeli, la van a e char de la ca sa mi ja
- Pues si la van a echar de la casa, vaya pagándome los 500 pesitos niña.

Ritmos cotidianos en las afueras del Palacio de la Cultura. Medellín.

Se hace escuela al andar

Corresponsales, Municipios Sin Comentarios

Colaboración de Carlos Torres, del Departamento Administrativo de Planeación de la Gobernación de Antioquia. Imagen tomada en Arboletes, Antioquia.

No importa si hay zapatos o no, no importa si las ropas uniformadas están, no importa si la panza está llena, porque estos arrieros de la educación están dispuestos a llevar escuela donde sea. Tanto los niños que llevan material, como los docentes de Antioquia, que así tengan que viajar en chalupa, lomo de mula o a pie largas jornadas, están dispuestos a enseñarnos los secretos de las letras y los abstratos números.

Amigas en arrastraderas y a pie limpio

Municipios Sin Comentarios

¿Y usted questá ciendo a pie limpio en la calle? Meacel favor y pa entro, y póngase hacer tareas más bien. ¡Ehhh! Vena este pues, dizque andando descalzo como si no tuviera zapatos, o siesque no tiene, diga ver pa irle comprando unos.

 

Y ahí se le acababa la sonrisa a uno. Terminaba el ratico libre para los pies y terminaba esa alegre algarabía de las tardes en épocas de colegio. Las calles quedaban vacías porque las madres de los que jugábamos se unían cual cofradía a entrarnos a todos.

 

Mamá buscando cualquier oficio qué ponerme, miraba entonces mis cajones y repetía como siempre: “Vea qué desorden, hasta culebras debe haber ahí”. Y muy sí señor, me tocaba sacar todas las camisas y doblarlas de nuevo con el ritual que me enseñaron. Si eso no satisfacía a mamá, entonces seguía con la trapiada, tres pasadas para ser exacto.

 

Pero usar zapatos también era un problema a veces cuando jugaba… esa se las cuento después.

En la imagen: Combo de amiguitas en Sopetrán, Antioquia. 

Mercados populares en Israel

Corresponsales, Paises Sin Comentarios

Natalia Trujillo “Paparazzita”, nunca abandona su cámara. Pidió visa para ir a España y se la negaron, así que en cuestión de minutos decidió irse para Israel y Egipto. Naty Tru trabaja en Conconcreto y nos trae estas imagenes urbanas como sacadas de la misma plaza de cualquier ciudad.

En sus palabras:
Foto 1. Jerusalem Israel.  Dentro de la ciudad antigua se encuentra esta tienda de venta exclusiva de condimentos, vinagres y aceites.  Los productos se encuentran ordenados compulsivamente. La montaña de la tienda colorida, es una montaña de especias y el comprador llega y saca su producto de esa montaña, miren que la parte de abajo está menos pulida.
Foto 2. Jerusalem Israel.  Variedad de aceitunas y pepinillos. Los baldes atrás contienes pepinos (creo que bastante salados).
Foto 3. Tel Aviv Israel.  Mercado de Jaffa.  Tienda cachibaches (collares, pulseras, aretas, pañoletas).

Mendigo por enésima vez

Cosas que me pasan Sin Comentarios

Dada mi personalidad algo compulsiva, he de decir que tengo algo de memoria selectiva, así que pequeñas cosas diarias se me olvidan. Varios de mis actos diarios son mecánicos: Si no me unto desodorante antes de ponerme la camisa, se me olvida. Si mi billetera está tapada con algo, se me queda. Si mis llaves no están donde siempre las pongo, las olvido.

Es así como de estudiante universitario dejaba mi billetera en varias oportunidades y me tocaba ir a una tienda cercana a la estación del Metro a pedir prestado para el tiquete, dejando mi carné para que me creyeran que no era pal vicio y que de verdad regresaría a pagar.

Pues hoy fue uno de esos días, hoy fui mendigo por enésima vez. Llegué al Metro y mi billetera estaba sin su cobijita. Cero pesos oro me acompañaban en efectivo. Tarjeta Cívica del Metro, cero pesos digitales. Tarjeta débito y crédito, pa qué si noai cajero. Berrionda piedra* (rabia extrema infantil) que me subió de inmediato.

Acostumbrado a los menesteres pedigüeños (Sólo en esos casos), me fui pa la tiendecita donde compraba café con leche en las noches. Negativa rotunda, clara y directa de la señora, y que se olvide que le vuelvo a comprar. Tocó quedarme en las escaleras de la estación a ver qué conocido llegaba, pero desas cosas de MURFY el legislativo, nadie conocido pasó.

15 minutos de espera y a alguien que revisaba su billetera le pregunté si tenía un tiquete de Metro que me regalara. Un positivo sí y una sonrisa me dieron lo que necesitaba, no sin antes hacerme las preguntas de rigor a ver si era pa droga que yo pedía. Qué pa onde iba, que a qué estación y que si era tiquete pal Metro o pal colectivo.

Y yo que me monto y ahí sí me encuentro tres conocidos. El caso es que llegué a mi oficina y aquí estoy contandoles la vaina. Hoy fui mendigo por enésima vez, pero como dice alguien a quien amo y que me bautizó “Mono”; es mejor madrugar a trabajar, que a buscar trabajo. Jhon Jairo, gracias por el tiquetico hermano, que Dios te dé un regalo hoy mismo.

En la foto: Vagabundo en Carabobo, frente a la iglesia de la Veracruz.

Morcilla de Tejelo

Frutas y verduras 1 Comentario

Famoso en Tejelo, es la carnicería La Española en cuyas afueras se vende morcilla por montones y si usted pregunta que a cómo la libra, entonces la señora del dedo mocho y su ayudante le dan un pedazo de buche u obispo para que vaya probando el sabor.

Esta señora toma su cuchillo extra largo y con su mano de dedo ausente, detiene la morcilla para que no se le mueve mientras hace el corte. La sal es derramada sobre tal manjar de dientes negros y la compra es envuelta en papel kraf, ese mismo que se usa en los bultos de cemento.

En la imagen, mercado popular en Tejelo, detrás de EEPPM.

Carretilla Mazda

carretillas Sin Comentarios

Carretilla Mazda N° 213 para venta de Guayaba con paisaje de San Andrés. Dirección mecánica. Estacionado en Tejelo, donde la señora del dedo mocho vende una buena morcilla. Al fondo, señor con panza afuera.

« Anteriores